Niño sosteniendo un diente después de un accidente deportivo mientras recibe atención odontológica de urgencia

Qué hacer si tu hijo pierde un diente jugando

Pasa más seguido de lo que parece. Un choque durante un partido puede bastar para que tu hijo termine con un diente en la mano y la boca sangrando. Es una situación que asusta, pero saber cómo actuar en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre salvar ese diente o perderlo de forma definitiva.

Lo primero es mantener la calma

Antes de cualquier otra cosa, respira. Tu tranquilidad va a ayudar a que tu hijo también se calme y necesitas estar enfocado para actuar bien en los siguientes minutos.

Revisa su boca con cuidado. Observa si el diente salió por completo o si quedó fracturado. También verifica si cambió de posición. Cada lesión requiere un manejo diferente, así que reconocer lo que ocurrió te permitirá tomar mejores decisiones.

Si el diente se cayó completo

Un diente permanente completamente fuera de su lugar tiene buenas posibilidades de reimplantarse con éxito si llegas al dentista dentro de los primeros 30 a 60 minutos. Después de ese tiempo, las probabilidades disminuyen de manera considerable.

Recoge el diente sujetándolo por la corona, que es la parte blanca visible. Evita tocar la raíz porque ahí se encuentran las células que favorecen el reimplante. Si está sucio, enjuágalo durante unos diez segundos con agua o leche. Evita frotarlo para no dañar su superficie.

Después, mantenlo húmedo. Lo ideal es colocarlo en un vaso con leche. Si no tienes leche, utiliza suero fisiológico. Si tampoco cuentas con esa opción, el agua es preferible a dejar que el diente se seque por completo.

Si tu hijo es mayor y puede cooperar, también puede mantener el diente en su boca, entre la mejilla y la encía, mientras llegan al consultorio, siempre con cuidado de no tragarlo.

¿Y si es un diente de leche?

En ese caso la respuesta cambia completamente. Los dientes de leche no se reimplantan porque hacerlo puede dañar el diente permanente que está creciendo debajo. Lo más importante es acudir al dentista para revisar la lesión y confirmar que el golpe no afectó la pieza definitiva.

Cuándo acudir de urgencia

Aunque el diente no se haya caído completamente, estas señales indican que la atención debe ser inmediata:

  • El diente quedó torcido, hundido o desplazado de su posición.
  • Hay sangrado abundante que no disminuye después de unos minutos.
  • Tu hijo tiene dolor intenso o dificultad para cerrar la boca.
  • El diente cambia de color en las horas posteriores al golpe.

Incluso cuando el accidente parece menor, una revisión sigue siendo recomendable. Algunas lesiones no son evidentes a simple vista. El dentista puede detectarlas durante la exploración clínica y confirmar el diagnóstico con una radiografía cuando sea necesario.

Un protector bucal puede evitar todo esto

Después de las caries, los traumatismos dentales son la segunda causa de urgencia odontológica en niños. Gran parte de estos accidentes ocurre durante la práctica de deportes, como el fútbol o el karate. Un protector bucal personalizado cuesta mucho menos que el tratamiento necesario para reemplazar un diente perdido.

Si tu hijo practica fútbol u otro deporte de contacto, consúltanos qué tipo de protector se adapta mejor a sus necesidades. Uno bien ajustado puede reducir de forma importante el riesgo de una lesión dental.

Si el accidente ya ocurrió, no esperes. Escríbenos a [email protected] o llámanos al 55 3687 9046 o al 56 2672 3276. En este tipo de urgencias, cada minuto cuenta.

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